El lanzamiento del telescopio Nancy Grace Roman en un cohete Space X. Credit: Nasa

La carrera espacial de la NASA acaba de sumar un nuevo y revolucionario capítulo. Este domingo, la agencia espacial estadounidense concretó el lanzamiento oficial del telescopio espacial Nancy Grace Roman. Impulsado por un cohete Falcon Heavy de SpaceX desde el Centro Espacial Kennedy en Florida, la misión busca mapear el cosmos.

Una perspectiva inédita del cosmos

El flamante observatorio ha sido diseñado para abordar algunas de las preguntas más complejas de la astrofísica moderna.

Su principal superpoder radica en su imponente capacidad técnica: cuenta con un campo de visión cien veces mayor que el del legendario telescopio espacial Hubble, operando principalmente en el rango de la luz infrarroja.

Gracias a esta amplitud óptica, el telescopio Roman logrará en tan solo un mes capturar imágenes de una región del cielo 50 veces más extensa que la abarcada por el Hubble en tres décadas de trabajo.

Se estima que durante su vida útil científica, el observatorio vigilará y catalogará más de mil millones de galaxias.

¿Cuál es el objetivo principal de la misión?

Lejos de limitarse a tomar postales lejanas, el telescopio Nancy Grace Roman cumplirá un rol fundamental en dos áreas clave de la ciencia contemporánea:

  1. La caza de la energía oscura y materia oscura: al mapear la estructura a gran escala del universo y rastrear miles de millones de años cósmicos, los científicos esperan comprender mejor qué fuerza misteriosa está acelerando la expansión del cosmos.
  2. La búsqueda de exoplanetas: utilizando una técnica avanzada de microlente gravitacional, el telescopio facilitará el descubrimiento de miles de nuevos mundos más allá de nuestro sistema solar, abriendo una ventana gigante hacia la astrobiología y la búsqueda de posibles planetas similares a la Tierra.

Con este lanzamiento, la NASA inaugura una nueva era dorada en la exploración espacial, prometiendo respuestas sobre cómo se formó el universo y hacia dónde se dirige. Las primeras mediciones y calibraciones ya ponen en vilo a la comunidad astronómica internacional.

Con información de Infobae y TN.