Los días soleados que se sucedieron al comienzo de la semana logró que varios mendocinos olvidaran un detalle importante: lo peor del invierno todavía no comienza.

Previendo la llegada de días más fríos y teniendo en cuenta los aumentos tarifarios, éste es uno de los momentos propicios para determinar de qué manera se calefaccionará el hogar. Una de las principales cuestiones está en elegir con qué se mantendrá el calor: a gas o con electricidad.

Debido a que la tecnología moderna permite optar entre una gama de amplia variedad en artefactos y sistemas de calefacción, no existe un método específico para calcular con cuál se ahorra más. Como explicó Mario Vadillo, de la ONG Protectora, “es difícil determinar qué gasta más por separado, porque depende de una variedad casi incontable de factores”.

Esas variables, que van desde la cantidad de estufas que se tienen o en qué categoría de consumo se encuentra la vivienda, pueden confundir a más de uno que intenta ahorrar sin pasar frío.

A pesar de que en la teoría suene complicado, al momento de la práctica hay tres factores que el electricista y gasista matriculado Sebastián Cáceres destaca:  el tamaño de la vivienda, la ubicación y la seguridad.

Grande o pequeño

“Cuando se trata de calefacción, uno tiene que ver la cantidad de metros cuadrados que se busca acondicionar”, explicó el profesional. Dependiendo de si los lugares de la casa son amplios o no, se puede decidir qué tipo de estufa es más rentable.

La calefacción con electricidad tiene la desventaja de ser muy localizado. A veces hay que estar casi encima para percibirlo“, explicó Cáceres.

Por lo tanto, si el lugar es amplio, es suficiente con un calefactor a gas. “Para poder ahorrar lo que conviene es encender la estufa muy fuerte, y cuando se llega a la temperatura ideal, se lo pone en mínimo, casi en piloto, para mantener el ambiente deseado” recomendó el especialista.

En lugares pequeños, las estufas eléctricas se pueden aprovechar de mejor manera debido a que su efecto es localizado. Sin embargo, en cuanto a seguridad, es la opción que resulta ganadora.

¿Peligro?

Cáceres explicó que, en el caso de los baños, siempre es mejor opción contar con calefacción eléctrica. “No se trata en este caso de metros cuadrados, sino de seguridad”, aseguró.

Es que en las duchas, el vapor puede apagar una estufa, provocando que el gas se libere sin impedimento. “El monóxido termina causando más problemos de los que se ve en las noticias. Uno las ve en el día a día”, añadió el profesional.

Es por esto que Cáceres no recomienda las pantallas, a no ser que estén fijas, porque hay mayor probabilidad de accidentes. “Uno se puede descuidar y se puede apagar, o estar demasiado cerca de los niños o de una cortina”, puso como ejemplo.

“Estos no son detalles menores, al igual que hacer la revisión correspondiente de las instalaciones: se hacen porque evitan muertes”, enfatizó.

Ubicación

El especialista también señaló que, a pesar de que es difícil determinar cuándo es más barato usar un tipo de alimentación para la calefacción por sobre otro, “históricamente el gas es más económico”.

“Para poder ahorrar hay que educar a los usuarios. A veces dejan al máximo la estufa todo el tiempo cuando no es necesario, termina siendo lo mismo en cuanto a beneficio si aplicamos esto de encender por dos o tres horas a máximo y luego dejar en el mínimo, aunque esto último es más barato”, recordó.

La clave para que esto funcione está en el estado de la casa y la ubicación de la fuente de calefacción. “Hay que pensarlo como una heladera: mientras más se abre la puerta, menos efectividad tiene. Con una vivienda hay que asegurarse primero de eliminar los lugares por donde el calor se ‘escapa‘”, recomendó Cáceres.

Por lo general, según el profesional, un pasillo que conecta las habitaciones con el living es el sitio ideal. “Si tenemos un caloventor, y no hay lugares por donde el calor se disipe, el aire caliente llega a todos los dormitorios”, ejemplificó. El dato no es menor si se tiene en cuenta que “durante el invierno, es ahí donde más tiempo se pasa”.